Cristo de Armiñón
- 04/12/2025
Título: Cristo Crucificado
Autor: Francisco Antonio Ruiz Gijón
Cronología: Segunda mitad del siglo XVII
Materiales: Madera tallada y policromada
Procedencia: Parroquia de San Andrés. Armiñón (Álava)
Dimensiones: 78x34x18cm
Esta obra del escultor sevillano Francisco Antonio Ruiz Gijón (1653-1720?) es un excelente ejemplo del barroco andaluz, que buscaba conmover al espectador y despertar la devoción a través de un intenso dramatismo.

Cristo aparece ya muerto, con el cuerpo desplomado, la cabeza inclinada hacia el costado derecho y los brazos abiertos en forma de «V», evidenciando el dramatismo característico del periodo. El rostro, de expresión severa, refuerza la intensidad dramática. Los pies están clavados por separado sobre el supedáneo, bajo el que encontramos la firma del autor GIJON. El cuerpo presenta ciertas desproporciones anatómicas, como la cortedad relativa de las piernas y una cabeza notablemente voluminosa. Estos elementos no responden a un descuido técnico, sino a la intención barroca de sacrificar la proporción clásica en favor de la expresividad emocional. El paño de pureza, quebrado y dinámico, deja descubierta la cadera derecha, originalmente debió tener un cordón postizo, hoy perdido.
La imagen presenta una policromía original muy cuidada: el paño que cubre el cuerpo es blanco, el cabello tiene un tono castaño y la piel muestra una palidez que se consigue mediante una técnica de veladuras aplicadas sobre una base verdosa o grisácea, lo que da un efecto traslúcido que sugiere la lividez de un cuerpo sin vida. En el rostro, se pueden notar algunos toques violáceos que acentúan esa sensación. El uso del rojo para simular sangre no es excesivo, salvo por las marcas de los latigazos en la espalda.
La figura esta clavada sobre una cruz arbórea de color negro y se alza sobre una base abalaustrada. Ésta, a su vez, descansa en una elegante peana de forma triangular decorada con un motivo vegetal: un conjunto de hojas de acanto invertidas, policromado con tonos dorados.
¿Cómo llegó esta obra a Armiñón?
Maestro sevillano
Francisco Antonio Ruiz Gijón es el autor de El Santísimo Cristo de la Expiración apodado popularmente como “El Cachorro”, una de las imágenes de mayor devoción popular de la Semana Santa sevillana.
Nos muestra a Cristo crucificado en el momento de su agonía y expiración. Se trata de la imagen cumbre del barroco andaluz, dada su calidad anatómica, artística e histórica. Fue tallada en el año 1682, está realizada en madera de cedro real de Flandes y mide 1,89 metros.




